dilluns, 15 de febrer de 2016

Sans famille


  Una novela excepcional, un clásico del realismo francés publicado en 1878 y obra más conocida de un soberbio escritor llamado Hector Malot que desgraciadamente no goza hoy en día del prestigio y reconocimiento que le corresponden sin lugar a duda.

  "Soy un niño encontrado". Con esta fantástica oración, la primera página del libro atrae la atención de todo lector y le incita a continuar descifrando los mensajes en forma de palabras que Malot y su ingenio fueron capaces de materializar en su época.

  De esta manera, comienza el relato que nos narra la vida del joven Remi, un muchacho normal y corriente que disfruta de una vida sencilla en el campo, en un pueblecito del sur de Francia donde vive en compañía de su madre (Mamá Barberin). El padre del joven se halla trabajando en París la mayor parte del tiempo y regresa al hogar en raras ocasiones. De hecho, el joven Remi jamás lo había llegado a conocer, y eso que se encontraba en este mundo aproximadamente una década.

  Una noche, Remi y su mamá se disponían a cenar, cuando de pronto, alguien llamó a la puerta con la intención de que le abrieran. Se trataba  precisamente del hombre descrito anteriormente, el señor Barberin. Cuando por fin entró en la pequeña morada, el chico se halló envuelto en una sensación que mezclaba la sorpresa con la irritación, pero desde luego no con la alegría. El señor Barberin era un hombre rudo, sórdido y daba la sensación de que no había mostrado afecto y cariño por nadie en su vida. Nada más entrar, el  dueño de la casa ordena a su esposa que interrumpa la preparación de los crêpes ( la cena de Remi) para preparar una sopa en su lugar, pues en su opinión, con lo anterior es imposible alimentar a un hombre agotado. Esto sienta fatal al pobre muchacho, que se ve forzado a irse a la cama con un disgusto. Además, el señor Barberin lo trata fatal durante la cena y no deja de observarlo con un rostro agrio, desagradable y enfadado. Por la noche, Remi se despierta y escucha la conversación de sus progenitores. Descubre entonces algo que perturba drásticamente su pequeño mundo... ¡ Sus padres no son sus padres! Parece ser, que el señor Barberin se encontró con este muchacho en las calles de París cuando todavía era un bebé. Estaba abandonado y depositado en un cesto con unas mantas y unas telas de muchísima calidad. Por ese motivo, Barberin dedujo que debía de pertenecer a una familia de clase alta y decidió llevárselo, esperando que los padres reclamaran al niño para poder así obtener cierto beneficio por haberlo encontrado. Sin embargo, los años pasaron y nadie buscó a Remi. Por ese motivo, Barberin llega a la conclusión de que ya no es necesario que el chico permanezca en su hogar, ya que a él le costaba dinero mantenerlo.

  A la mañana siguiente, Barberin decide llevar al muchacho diciéndole que quiere dar un paseo. No obstante, el joven Remi se percata de las intenciones de su "padre" puesto que escuchó sus palabras la noche anterior. Efectivamente, quiere deshacerse de él. Los dos llegan a uno de los bares del pueblo y el señor Barberin busca a alguna persona que pueda estar interesada en un chico joven con muchas energías. Sus divagaciones le llevan con un hombre de edad avanzada y aspecto excéntrico acompañado por tres perros y un mono. Se llama Vitalis, y parece ser que se trata de un artista callejero que sobrevive con lo que le proporcionan sus espectáculos. Ambos llegan a un acuerdo. Así es como Remi pasa a ser propiedad de Vitalis, y se ve obligado a abandonar su hogar para emprender un viaje acompañado de un completo desconocido y cuatro animales...

  Este "pequeño" resumen es solamante el principio de una gran aventura que llevan al lector por los vastos e interminables caminos franceses acompañado de Remi, donde vivirá momentos de alegría y tristeza, y aprenderá a compaginar el dolor con el gozo.

 







1 comentari:

Toñi Gonzalez Cantero ha dit...

A mi, me atrapó la frase "soy un niño encontrado", y a pesar de que me han dicho en alguna libreria que está descatalogado,intentaré conseguirlo. Muy buena reseña Nedko!